Saltar al textoPortada 5 Lo que se da por supuestoInicio · Biblioteca · Índice general · El mapa del árbol · DescargasPuerta:
La tercera puerta. Para quien quiera ver y tocar: aquí está cada pasaje tal como está en su fuente, con el lugar exacto donde comprobarlo. Lo que se ha leído en su fuente está asentado sobre la peña, y lleva su marca; lo que todavía no, también se dice, para que nadie lo tome por roca. La obra no reúne todo lo que existe, sino lo que ha leído y ha tenido por más relevante: si a alguien le falta algo que cambie una conclusión, que aporte dónde está, y se examinará con la misma vara. «edificó su casa sobre la peña» (Mt 7:24); «edificó su casa sobre la arena» (Mt 7:26).
Notas de trabajo (estado y trazabilidad)
Cambio del 12-oct-2026, el cierre, dentro del paso 3 (orden de 08.30, fila 725 de 08/01): en la conclusión de 5.1, «y el «derecho» no se puede reclamar» pasa a «y el «derecho» a la vivienda no se puede reclamar», como dicen la tabla de 5.1 y «Para recordar» (07/herramientas/aplicar_derecho_vivienda_5_1.py). Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 12-oct-2026 (Kiko, chat de 08.19, 08:5x, pasado por 08.19 tal cual, a «¿entran así los tres textos, el de 0.2, el llamamiento y estas líneas de cierre?»: «si entran»; parlamento del hilo de la poda, 08/20, con la forma que Kiko decidió a las 08:0x): al final de «Para recordar», dos puntos nuevos: «Lo que aquí se expone que hay que podar (lectura del autor)», lo que este capítulo deja a la vista, con sus mismas palabras, y «Lo siguiente», el puente al capítulo 6 (borrador B16). Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 11-oct-2026 (Kiko, chat de 08.16, 21:5x, pasado por 08.16 tal cual: «sí, corrígelo si expecifica o sino deben de estar ahi los sacas que utilice otros si hay para apoyar su argumentacion […]»; borrador B12 de la carpeta 07, aviso de 11.2): en 5.1, n.º 14, «ha anulado varios decretos-leyes» pasa a «ha anulado al menos cinco veces decretos-leyes […]: uno entero, en 2007, y partes de otros cuatro: dos en 2011, uno en 2018 y otro en 2020», cada una con su sentencia. Las de 2018 y 2020, leídas en local (06/10 FUENTES LEIDAS/c10); las de 2007 y 2011, en el BOE (BOE-T-2007-8660, FJ 12; BOE-A-2011-6546, FJ 8; BOE-A-2011-16025, FJ 8), las tres por el art. 86.1. Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 9-oct-2026 (Kiko: «Sí al B6 con las tres recomendaciones» y «sí al B6»; filas 38 de 04p; borrador B6 de la carpeta 07, escrito por la ventana que acompaña): en 5.4, «La idea» y un bloque nuevo al final, «La piedra que sostiene toda la obra» (el pueblo no consintió; nació dentro y lo aceptó sin saberlo; si es verdadero, se sostiene, con Mt 7:24-27); y la frase en 5.0, «En pocas palabras» y «Para recordar». Cambio del 8-oct-2026 (fase de reparación, sexta tanda): corregida una remisión que apuntaba a un apartado que no trata de lo que se remite: «no es otra persona escondida bajo el nombre propio» remitía a 2.6, que no lo trata; se trata en el anexo E (E.2). Cambio del 8-oct-2026 (parlamento sobre los mitos; Kiko: «sí a las tres, con tus recomendaciones» y el añadido del método de medir): en 5.4, «ese mito ya se descartó» pasa a «la idea de una persona oculta bajo el nombre propio no tiene respaldo (anexo E)». ESTADO: APROBADO por Kiko el 5-oct-2026 («sí a todas»: el título del glosario, las correcciones en la Biblioteca y el párrafo de Aristóteles). Su material está marcado en el inventario (04 CAPITULOS/marcas/marcas del capitulo 5.txt). Cualquier cambio posterior, con su aprobación. Escrito en tres niveles y con remisiones enlazables. Marcas: {fuente: …} niveles 2 y 3; {original: …} nivel 3; [trazabilidad] nivel 3; {completo} solo nivel 3; {breve} solo niveles 1 y 2. Trazabilidad: al final de cada párrafo o bloque, entre corchetes (se ve en el nivel completo). Reparto (Kiko, 5-oct): las fuentes las localizó y descargó un agente (61 archivos en c5 y 7 en c5b); Claude leyó cada original y extrajo las citas. Leído hoy en su original: - BOE: Constitución, arts. 1, 9, 10, 16, 47, 50, 53.3, 67.2, 71.4, 86, 135.3 y 168; Código Civil, arts. 1, 6.1, 29, 30 y 1261; Ley 39/2015, arts. 21, 39, 77.5, 98, 99 y 129; Ley General de la Seguridad Social, arts. 110.1, 122 y 123.2.d; texto refundido de la Ley Concursal, art. 1.3; Ley 20/2011 del Registro Civil, arts. 5, 6, 45, 46 (en la redacción de la Ley 19/2015) y 48; Ley General Tributaria, art. 28; Ley de Enjuiciamiento Civil, art. 517; Ley 46/1998, art. 3; Ley Orgánica 6/2002, de Partidos Políticos, art. 7.1; STC 184/2025. - Otros: Tratado de Funcionamiento de la UE, art. 3.1.c; Fondo de Reserva, informe a las Cortes de 2025; Memoria del Tribunal Constitucional de 2025; INE, Tabla de Pensiones 2021; Banco de Inglaterra, 2014. - Diccionarios: Webster, 1913 (Gutenberg); Real Academia Española, 14.ª edición, 1914 (Internet Archive, dos copias: diccionariodelal00realuoft y diccionariodelal0000unse_q9u2); 22.ª edición, 2001, y edición actual. - Biblia: Reina-Valera Antigua. - Autores: Montaigne, Ensayos III, 13 (Wikisource, edición de Burdeos); Pascal, Pensamientos, fr. 294 (Wikisource, edición de Brunschvicg, 1921); Rousseau, Del contrato social I, 4 (Wikisource, edición de 1762); La Boétie, Discurso de la servidumbre voluntaria (Wikisource, edición de 1922); Aristóteles, Ética a Nicómaco II, 1, 1103b (Perseus, griego); Lewis y Short, A Latin Dictionary, s. v. «persona» (Perseus). - Fuente secundaria, porque no hay texto abierto: Searle (1995), su fórmula comprobada en la Stanford Encyclopedia of Philosophy, «Social Ontology»; Derrida (1989), por el título y el año; Putnam (2000), por el título. Hallado al escribir (corregido en la Biblioteca el 5-oct, libreta 72, punto 134, salvo lo que se dice): - 00.1, «Otras seis incongruencias», fila 3: no fue el Supremo, sino el Tribunal Constitucional (STC 184/2025, Pleno, 2-12-2025); y no anuló el reglamento entero, sino que declaró inconstitucional y nulo su art. 73.1. Corregido en la 00.1, y en la 00.2, la 20.00 y la 37.00 («un artículo de un reglamento»). - 00.1, «Otras seis incongruencias», fila 4 («Ninguna ley obliga a explicar las normas en lenguaje llano…»): afirmación de ausencia que no se sostiene tal cual. La Ley 39/2015, art. 129.4, pide un marco normativo «claro» que facilite «su conocimiento y comprensión». No entra; va a la libreta de flecos (no se corrige: queda pendiente). - 00.1, «contrato social»: «sus propios teóricos lo presentan como una idea (Hume, Kant)». Hume fue un crítico del contrato original, no su teórico. Se revisa al escribir 6.1; aquí solo se remite (no se corrige todavía). - Constitución, art. 135.3: la Biblioteca corta la cita; sigue «mientras se ajusten a las condiciones de la ley de emisión». Aquí va entera. Corregido en la 00.1. - Del borrador, no de la Biblioteca: el INE dice que la cifra «hace referencia al valor presente»; la Biblioteca lo parafrasea bien («el valor actual de pagos futuros»), sin comillas. - Verificado hoy, que la Biblioteca daba sin poder abrir: la RAE de 1914 dice lo que la 00.1 afirma. Nuevo, aprobado por Kiko el 5-oct: en 5.5, Aristóteles, los legisladores forman a los ciudadanos por la costumbre (mismo pasaje que 4.4). Título: el del glosario 3.3, «lo que se da por supuesto», porque «lo que nos hacen creer» supone intención; esa expresión se queda en la lectura del autor (decisión de Kiko del 5-oct; índice y 0.6 al día). No entra: 04.00-2.5 (Miguel Anxo Bastos), sin obra ni página que leer; la idea, con fuente, está en 5.3 (Searle), y su límite ya se dijo en el capítulo 4 (es una posición doctrinal). Conceptos que ancla: la maniobra camuflada y el dinero sin respaldo material, en breve (5.1; se desarrolla en 8.1); la presunción (5.2; en breve en 0.4); contra natura (5.2); la ficción jurídica (5.3). Corregido el 7-oct-2026 (capítulo 11, parte 6): «Las veinticinco preguntas» pasa a «Las preguntas»: el catálogo (00.1) tiene 24, ordenadas por destinatario en 11.5; las 25 maniobras de 5.1 no tienen una pregunta cada una.

5 Lo que se da por supuesto

Primera versión: 5 de octubre de 2026 · Última revisión: 12 de octubre de 2026 · Cambios anotados en el capítulo: 6 · Citas leídas en su fuente: 63

Índice

En pocas palabras:

5.0 Propósito

El capítulo 4 mostró que el poder de uno solo vive de que muchos se lo den, por costumbre: es la servidumbre voluntaria (4.1). Este capítulo mira lo que esos muchos dan por supuesto: lo que se cree del Estado sin haberlo comprobado, frente a lo que dicen la norma y el dato.

Cómo se lee. Cada creencia va con la norma o el dato que la contradice, con su fuente, y con el capítulo donde se prueba del todo. Ninguna fila atribuye intención a nadie: la intención, si se lee, va en la «Lectura del autor» (0.3).

Lo que este capítulo no hace. No dice que el Estado no haga falta: una sociedad necesita quien coordine lo que es de todos. Tampoco invita a desobedecer: la obra no exime de ninguna obligación vigente (0.2). Pide la prueba y deja constancia.

Este capítulo dice:

5.1 Lo que se da por supuesto y lo que es: el dinero, el poder y la información

La idea: muchas cosas que se dan por supuestas no las dice ninguna ley; las sugiere un nombre oficial o una cifra que se repite. Puestas al lado de la norma y del dato, dicen otra cosa.

La maniobra camuflada. Desde aquí, la edición llama así al caso en que un nombre oficial o una creencia extendida sugieren una cosa, y la norma o el dato dicen otra. Describirla no exige suponer intención. [glosario 3.3; 00.1-0.0.2]

Cómo se lee cada una. Primero, lo que se da por supuesto; después, lo que dicen la norma o el dato, con su fuente; y, entre paréntesis, el capítulo donde se prueba del todo. Cada una se puede convertir en una pregunta por escrito al organismo responsable, cuya respuesta, o cuyo silencio, queda como constancia (0.2). Las preguntas, ordenadas por destinatario, están en 11.5. [00.1-0.0.3 y 0.0.4]

El dinero

Lo que se cree sobre lo que pagamos, lo que se guarda y lo que se debe.

  1. «Cotizo para mi propia jubilación.» El sistema es de reparto: lo que se cotiza hoy paga las pensiones de hoy. «El sistema financiero de todos los regímenes que integran el sistema de la Seguridad Social será el de reparto» (Ley General de la Seguridad Social, art. 110.1)◦prueba ✔. (8.6)
  2. «La hucha de las pensiones guarda el dinero de los trabajadores.» La ley obliga a invertirla en títulos públicos (Ley General de la Seguridad Social, art. 122)◦, y hoy «está compuesta, exclusivamente, por deuda pública española» (Fondo de Reserva, informe a las Cortes Generales, 2025)◦prueba ✔. En el comité que decide se sienta el Director General del Tesoro (art. 123.2.d)◦. En los últimos diez años rindió un 0,12 % al año, con una inflación del 2,39 %. (8.6)
  3. «Las cotizaciones de la empresa son dinero privado.» De los 223.612 millones de euros de cotizaciones de 2025, 161.409 los pagan los empleadores, y entre ellos están las propias administraciones por su personal, que lo pagan con impuestos. Las estadísticas no separan una parte de la otra (Eurostat, cuentas de las administraciones públicas)◦. (8.6)
  4. «La presión fiscal es la cifra que se publica, en torno al 38 %.» Medida sobre el coste laboral de quien trabaja, la carga va del 41 % firme al 53,6 % con todas las capas: de cada 100 euros que paga la empresa por un trabajador, hasta 53,6 van a impuestos y cotizaciones. (8.4)
  5. «Si no me suben el IRPF, pago lo mismo.» La escala estatal del IRPF no se actualiza desde la reforma de 2014, salvo un tramo añadido en 2021 por encima de 300.000 euros (Ley 35/2006, art. 63)◦, y «El mínimo del contribuyente será, con carácter general, de 5.550 euros anuales» (art. 57.1)◦prueba ✔, la misma cifra desde 2015. Los precios subieron un 28,0 % entre 2015 y 2025: con el mismo poder adquisitivo se paga más, sin que ninguna ley suba el impuesto. Para las rentas más bajas se ha ampliado la reducción por rendimientos del trabajo, que compensa una parte. El Banco de España estimó en unos 11.000 millones lo recaudado de más solo en 2023 por este efecto. (8.3)
  6. «Cuando suben los precios, el Estado pierde como todos.» El Estado es el mayor deudor del país, y la subida de los precios rebaja el valor real de lo que debe. Entre 2021 y 2025 rebajó su deuda, en términos reales, en 306.760 millones de euros, mientras se pagaban 172.603 millones en intereses. Lo que pierde quien ahorra lo gana, en buena parte, quien debe. (8.3)
  7. «El Estado responde de sus deudas como cualquiera.» «Las entidades que integran la organización territorial del Estado, los organismos públicos y demás entes de derecho público no podrán ser declarados en concurso» (texto refundido de la Ley Concursal, art. 1.3)◦prueba ✔. (9.1)
  8. «La deuda se paga cuando se puede, como cualquier otro gasto.» Su pago «gozará de prioridad absoluta», y sus créditos «no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la ley de emisión» (Constitución, art. 135.3)◦prueba ✔. Los intereses de todas las administraciones juntas fueron 40.314 millones en 2025, casi lo mismo que el déficit de ese año. (8.6; anexo A, art. 135)
  9. «Si un impuesto es inconstitucional, me devuelven lo que pagué.» El Constitucional anuló la amnistía fiscal de 2012 (STC 73/2017)◦ y el cálculo de la plusvalía municipal (STC 182/2021)◦ con efectos solo hacia delante: las liquidaciones ya firmes no se revisaron. (anexo A, art. 31)
  10. «El dinero lo emite el Estado.» La mayor parte del dinero la crea la banca al conceder préstamos. Lo dice el propio Banco de Inglaterra: el artículo «explica cómo la mayor parte del dinero de la economía moderna lo crean los bancos comerciales al conceder préstamos» [original: «This article explains how the majority of money in the modern economy is created by commercial banks making loans.»] (Banco de Inglaterra, «Money creation in the modern economy» (La creación del dinero en la economía moderna), Quarterly Bulletin (Boletín trimestral), 2014)◦prueba ✔. (8.1)
  11. «Mi dinero está respaldado por algo, oro o reservas.» Desde 1971 ninguna moneda se puede cambiar por oro, tampoco la peseta ni el euro. El dinero vale lo que la ley declara, «Los billetes y monedas denominados en euros serán los únicos de curso legal en el territorio nacional» (Ley 46/1998, art. 3)◦prueba ✔, y lo que la gente confía en él. Desde el 1 de enero de 1971, 100 euros guardados han perdido el 96 % de su valor: hoy compran lo que entonces 3,90. (8.1 y 8.3)
  12. «Si suben los precios, es que las cosas valen más.» Lo que pierde valor es la moneda. Ya en 1609 Juan de Mariana advirtió que rebajar la moneda es un tributo disfrazado (8.2). Y hoy la política monetaria del euro no la decide España: es competencia exclusiva de la Unión [original: «la política monetaria de los Estados miembros cuya moneda es el euro»] (Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, art. 3.1.c)◦. (8.2 y 8.3)

[00.1-1.1 a 1.14; normas leídas en el BOE; Fondo de Reserva, Banco de Inglaterra y Tratado, en su documento]

El dinero sin respaldo material. Desde aquí, la edición llama así al dinero que no se puede cambiar por oro ni por ningún bien: vale por lo que la ley declara, su «curso legal», y por la confianza que la gente tiene en él. Es la norma en todo el mundo desde 1971. Se desarrolla en 8.1. [glosario 6.1]

El poder

Lo que se cree sobre quién manda, quién responde y con qué freno.

  1. «Vivimos bajo un contrato social que todos aceptamos.» Nadie lo firmó. «No hay contrato sino cuando concurren los requisitos siguientes: 1.º Consentimiento de los contratantes. 2.º Objeto cierto que sea materia del contrato. 3.º Causa de la obligación que se establezca» (Código Civil, art. 1261)◦prueba ✔. Si fue un hecho o solo una idea, se examina en 6.1.
  2. «El Gobierno legisla por decreto solo en casos de urgencia.» La Constitución lo permite solo «En caso de extraordinaria y urgente necesidad» (Constitución, art. 86.1)◦prueba ✔, y el Constitucional ha anulado al menos cinco veces decretos-leyes por no justificar esa urgencia: uno entero, en 2007 (STC 68/2007, de 28-III)◦, y partes de otros cuatro: dos en 2011 (STC 31/2011, de 17-III; STC 137/2011, de 14-IX)◦, uno en 2018 (STC 61/2018, de 7-VI)◦ y otro en 2020 (STC 14/2020, de 28-I)◦. Cuántos se dictan frente a las leyes, con su cautela, se ve en el anexo A (art. 86).
  3. «El Estado y el ciudadano se cobran con la misma vara.» Los actos de la Administración «serán inmediatamente ejecutivos» (Ley 39/2015, art. 98.1)◦prueba ✔, y ella misma puede ejecutarlos (art. 99)◦: embarga sin juez previo. Un particular necesita siempre un título, porque «La acción ejecutiva deberá fundarse en un título que tenga aparejada ejecución» (Ley de Enjuiciamiento Civil, art. 517.1)◦prueba ✔: una sentencia, un laudo o una escritura. Al ciudadano que paga tarde se le aplica un recargo del 5, el 10 o el 20 % (Ley General Tributaria, art. 28)◦; a Hacienda, cuando devuelve tarde, no. (7.6)
  4. «Tengo derecho a una vivienda digna, porque lo dice la Constitución.» El art. 47 es un principio rector, y los principios rectores «Sólo podrán ser alegados ante la Jurisdicción ordinaria de acuerdo con lo que dispongan las leyes que los desarrollen» (Constitución, art. 53.3)◦prueba ✔. (7.6)
  5. «Mi diputado me representa y responde ante mí.» «Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo» (Constitución, art. 67.2)◦prueba ✔, y durante el mandato nadie los puede apartar, salvo en los casos tasados del Reglamento (Reglamento del Congreso, art. 22)◦. (8.6)
  6. «Elijo a mis representantes.» Se vota una lista cerrada. La ley de partidos solo pide que su «estructura interna y el funcionamiento» sean «democráticos» (Ley Orgánica 6/2002, art. 7.1)◦; ni ella ni la ley electoral regulan cómo elige cada partido a sus candidatos: eso queda a sus estatutos. (7.2)
  7. «Si el Estado vulnera mis derechos, el Constitucional me ampara.» En 2025, de 9.089 recursos de amparo presentados, solo 59 fueron admitidos a trámite (Tribunal Constitucional, Memoria 2025)◦. (7.2)
  8. «El Estado social cumple lo que la Constitución promete.» En lo que la Constitución dispone sobre el bien común, el incumplimiento es del 62,1 % (41 de 66 artículos), frente al 27,2 % en lo que regula el organigrama del poder (28 de 103). (7.4)

[00.1-3.1 a 3.10; normas leídas en el BOE; Memoria del Constitucional]

La información

Lo que se cree que se sabe, porque se publica, y lo que no se publica.

  1. «Hay transparencia: todo se publica.» Se publica cada dato por separado, pero no la suma: las retribuciones de los altos cargos están en 23 ficheros sin un total, y lo que cobran los cargos locales exigiría consultar una a una más de 8.000 entidades. La ley obliga a publicar cada dato; nadie está obligado a publicar la suma. (8.6; anexo C)
  2. «La inflación es que suben los precios.» La palabra nombraba antes la causa, no el efecto. Este dato se prueba aquí:
    • En inglés, el diccionario Webster de 1913 la definía como «expansión o aumento indebido, por emisión excesiva; dicho de la moneda» [original: «Undue expansion or increase, from overissue; -- said of currency. [U.S.]»], y llamaba «inflacionista» a quien «favorece una emisión aumentada o muy grande de papel moneda» [original: «One who favors an increased or very large issue of paper money.»] (Webster's Revised Unabridged Dictionary (Diccionario Webster revisado e íntegro), 1913, Proyecto Gutenberg n.º 29765, s. v. «inflation» e «inflationist»)◦prueba ✔.
    • En español, en 1914, «inflación» solo era «Acción y efecto de inflar» y, en sentido figurado, «Engreimiento y vanidad» (Real Academia Española, Diccionario de la lengua castellana, 14.ª edición, 1914)◦.
    • En 2001, la Academia la definía en economía como «Elevación notable del nivel de precios con efectos desfavorables para la economía de un país» (Diccionario de la lengua española, 22.ª edición, 2001)◦prueba ✔.
    • Hoy, como «Elevación del nivel general de precios» (Diccionario de la lengua española, edición actual)◦prueba ✔: se suprimieron «notable» y «con efectos desfavorables».
    • Con el nombre del efecto, la mirada se va a los precios y al mercado, y no a quien crea el dinero.
    • Dificultad de acceso: las ediciones de la Academia entre 1925 y 1992 no se han podido consultar para saber cuándo entró el sentido económico y con qué definición. El Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Academia no se pudo abrir, y las copias de 1947, 1956 y 1970 en Internet Archive solo se prestan, sin texto consultable (comprobado de nuevo el 5-X-2026).
  3. «La partida de “vejez” son los jubilados que cotizaron.» Mezcla las pensiones de la Seguridad Social con las de Clases Pasivas de los funcionarios del Estado, que se pagan con los Presupuestos, y con la maquinaria que las gestiona. Nueve de cada diez euros de la protección social son prestaciones; unos 16.400 millones son gestión. (8.6)
  4. «La deuda pública es la cifra que se publica.» Las pensiones ya prometidas sumaban 6,13 billones de euros a finales de 2021 [original: «6.129.248 millones de euros correspondieron a los sistemas garantizados por las Administraciones Públicas»] (INE, Tabla de Pensiones 2021)◦, y no figuran en la deuda oficial, que en 2025 rondaba 1,7 billones. El propio INE advierte que esa cifra hace referencia «al valor presente de una suma de cantidades futuras»: no es una deuda que venza hoy. (9.1)
  5. «Si el Estado no contesta, no pasa nada; si no contesto yo, tampoco.» «La Administración está obligada a dictar resolución expresa y a notificarla en todos los procedimientos» (Ley 39/2015, art. 21.1)◦prueba ✔. Pero cuando el ciudadano calla, el sistema tiene recargo, sanción, apremio, caducidad y pérdida del plazo; cuando calla el sistema, el ciudadano tiene que acudir a un tribunal, agotar las instancias, probar el daño y esperar años. El silencio de uno se castiga solo; el del otro hay que perseguirlo. (10.4)

[00.1-5.1 a 5.7; diccionarios leídos en su fuente, la RAE de 1914 en Internet Archive el 5-X-2026; INE y Ley 39/2015, en su documento]

Y seis más registradas en la obra:

[00.1-7.1 a 7.6 (la fila 4, con lo leído en la Ley 39/2015 y en la Ley 19/2013, y sin «ninguna ley»); STC 184/2025 leída en el BOE; corregido en la Biblioteca, que decía «el Supremo» y «entero»]

A qué ámbitos de la vida afecta. No es un asunto de economistas. Esta tabla reúne, de un vistazo, lo que cada creencia toca en la vida de una persona corriente:

Ámbito de la vidaLo que se le hace creerLo que dicen los datosDónde
Su tiempo de vidaQue trabaja para sí.Entre el 41 % y el 53,6 % del coste de su trabajo va a impuestos y cotizaciones.8.4
Su sueldoQue le suben el sueldo.El salario medio compra hoy lo mismo que en 2008.8.3
Sus ahorrosQue su dinero está guardado.100 euros guardados el 1 de enero de 1971 compran hoy lo que entonces 3,90.8.3
Sus impuestosQue, si no se los suben, paga lo mismo.La escala del IRPF no se actualiza desde 2015, con una subida de precios del 28 %.8.3
Su vejezQue cotiza para su jubilación.El sistema es de reparto, y la hucha rindió un 0,12 % al año en los últimos diez años.8.6
Su casa y su familiaQue tiene derecho a una vivienda.Ese derecho no se puede reclamar ante un juez sin una ley que lo desarrolle, y la fecundidad está en 1,10 hijos por mujer.7.6 y 8.8
Su defensaQue el Constitucional le ampara.En 2025 se admitieron 59 de 9.089 recursos de amparo; la Administración embarga sin juez, y él no puede hacer lo mismo.7.2 y 7.6
Su votoQue elige a sus representantes.Vota una lista cerrada, y su diputado no está ligado por mandato imperativo.7.2
Lo que sabeQue hay transparencia.Se publica cada dato suelto, nunca la suma; y hasta las palabras cambian de significado, como «inflación».5.1 y 8.6
Sus hijos y nietosQue la deuda es del Estado.La pagarán ellos: 1,7 billones de deuda, más 6,13 billones en pensiones ya prometidas.9.1

En todos los ámbitos se repite el mismo patrón: el nombre o la creencia dicen una cosa y el dato dice otra, y el recurso va casi siempre en la misma dirección, del ciudadano al sistema. Lo probado es el mecanismo: mientras se cree lo que dice el nombre, no se mira lo que hace la cosa. [00.1-8.1 a 8.13]

Conclusión, lo que arrojan los datos: en las tres familias se repite el mismo patrón: un nombre o una cifra oficial sugieren una cosa, y la norma o el dato dicen otra. La «hucha» no guarda, la «cotización» no ahorra, la «transparencia» no suma, la «urgencia» se vuelve costumbre y el «derecho» a la vivienda no se puede reclamar. En tres casos, lo que no coincide es el propio significado de la palabra: la «inflación», que nombraba la emisión excesiva de moneda y hoy nombra la subida de los precios; el banco, del que se cree que presta el dinero de los ahorradores, cuando la mayor parte del dinero se crea al conceder el préstamo; y el «contrato» social, que nadie firmó. Ninguna de estas filas exige suponer nada: basta leer la norma y el dato. Y la Constitución, revisada artículo por artículo, suma 69 incumplimientos (7.1; anexo A). [00.1-27.1 y 0.0.4]

Lectura del autor

Lectura del autor: lo que este catálogo recoge no es un descuido: es una forma de hipnosis colectiva. Se repite un nombre hasta que sustituye a la cosa, y la población acaba defendiendo como propio lo que la norma nunca le prometió; es la repetición que forma (4.4). Quien dicta la norma conoce lo que dice: si aun así deja que el ciudadano crea otra cosa, ahí se ve mala fe. La salida no es la ira, sino despertar: leer la norma, pedir el dato y dejar constancia por escrito. Lo mismo pasa con las palabras. Como el pulpo que suelta su tinta para huir y desviar la atención, el sistema se reserva el poder de cambiar hasta el significado de las palabras, y sus tentáculos llegan a la información y a quien fija el significado oficial de lo que decimos. Este ente sin cuerpo (2.1) trabaja sin descanso y en todos los frentes, y su comportamiento delata su propósito: no busca el bien común, sino conservarse, tomando el tiempo de vida de quien trabaja (8.3) y cargando a los que vienen con deudas que les roban el futuro. Si Dios es lo natural, lo que tuerce lo natural para protegerse va contra Él: esto apunta hacia el padre de la mentira (Jn 8:44). «Por sus frutos los conoceréis» (Mt 7:16). [00.1-28.1, con la fórmula de la edición, glosario 9.1]

5.2 El edificio de las presunciones

La idea: el Estado se sostiene en presunciones: da por cierto, sin haberlo probado, lo que más necesita. Ordenadas, forman un edificio de siete plantas, de los cimientos al tejado; y frente a cada una, la ley de Dios dice otra cosa.

La presunción. Ya se dijo qué es: dar algo por cierto sin haberlo probado (0.4). En el derecho es, además, una regla: la ley manda tener algo por cierto mientras no se pruebe lo contrario, y así decide quién tiene que probar. Por eso cada presunción reparte una carga: la de la prueba. [00.2-0.0.2; glosario 3.3]

Contra natura. Desde aquí, la edición llama «contra natura» a lo que va contra la ley natural (1.4). Se dice solo de normas e instituciones, nunca de personas ni de la conducta de ningún colectivo. [glosario 3.4, cautela]

Cómo se lee cada planta. Primero, cada presunción con lo que dicen la norma o el dato; las que ya se vieron en 5.1 solo se nombran. Después, lo que dicen frente a ellas los textos sagrados. La vara es la de siempre: ¿sirve al orden natural y a Dios, o a intereses egoístas? Cada presunción es, además, un cargo del juicio (11.3). [00.2-0.0.3]

Planta 1. Los cimientos: el orden de las leyes

La presunción más grave, porque sobre ella descansan todas las demás. Ya se vio en el capítulo 1: el orden que guardaron las tradiciones es la ley de Dios, la ley natural, la costumbre y, por último, la ley humana; el oficial es el inverso (1.1 y 1.7).

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-2.1 a 2.5; Reina-Valera Antigua]

Planta 2. La autoridad

De dónde dice el Estado que le viene el poder.

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-5.1 a 5.5; Constitución leída en el BOE; Reina-Valera Antigua]

Planta 3. La persona

Lo que se presume de cada ser humano desde que nace.

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-8.1 a 8.4; Reina-Valera Antigua]

Planta 4. El poder sobre el ciudadano

Cómo se reparte la carga de la prueba entre el Estado y la persona.

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-11.1 a 11.6; leyes leídas en el BOE; Reina-Valera Antigua]

Planta 5. El dinero

La presunción que toca cada día el bolsillo de todos.

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-14.1 a 14.8; Constitución leída en el BOE; Reina-Valera Antigua]

Planta 6. El tiempo y las generaciones

Lo que se presume de quienes todavía no han nacido.

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-17.1 a 17.4; Reina-Valera Antigua]

Planta 7. La información y la legitimidad

Lo que se presume que se sabe, y lo que se presume que se cumple.

Frente a ellas, la ley de Dios:

[00.2-20.1 a 20.5; Reina-Valera Antigua]

Las demás tradiciones que cita la Biblioteca en este edificio (Mencio, Confucio, Laozi, las Leyes de Manu, Maat, el Corán, la Gran Ley de la Paz iroquesa y Tácito) ya se leyeron en su original en el capítulo 3, y allí se remite. No es una religión frente al Estado: es la humanidad entera. [00.2-2.5, 5.5, 8.4, 11.6, 14.8, 17.4 y 20.5]

Conclusión, lo que arrojan los datos: cada presunción del edificio está escrita en una norma o medida en un dato, y todas reparten la carga de la prueba del mismo lado: el Estado se presume válido, cierto y solvente, y es el ciudadano quien tiene que probar lo contrario. Frente a cada una, los textos sagrados dicen otra cosa: el sí se dice, la medida es cabal, lo confiado se devuelve entero, nadie paga por lo que comieron sus padres y quien administra da cuenta.

Lectura del autor

Lectura del autor: cuestionarlo todo no es negarlo todo: una tortilla necesita dos caras, y una sociedad necesita un Estado que coordine lo que es de todos. Lo que este edificio muestra es otra cosa. Cuando se cambia el propósito del orden natural que la humanidad venía desarrollando, el sistema va contra natura, y para sostenerse necesita una articulación cada vez mayor basada en lo contrario de la verdad, que es la presunción. Presume el consentimiento que nadie dio, la validez de sus propios actos, el valor de su moneda y la conformidad de quienes aún no han nacido. Mecanismo tras mecanismo, se construyó algo ficticio sobre presunciones absolutas que la ley natural no respalda: esto apunta hacia el padre de la mentira (Jn 8:44). Quien lo levantó no tuvo por qué saberlo: pudo creer que era lícito (4.3, con sus dos cautelas). Por eso el primer paso es devolver las leyes a su orden: la ley de Dios, la ley natural, la costumbre y, por último, la ley humana. [00.2-23.1 y 23.2, con la fórmula de la edición, glosario 9.1]

5.3 La ficción jurídica: cómo existen el Estado y el derecho

La idea: el Estado y el derecho existen porque se reconocen, no porque tengan cuerpo. Son ficciones jurídicas, y una ficción declarada no es un vicio: se vuelve engaño cuando se presenta como un hecho natural.

Hechos que existen porque se reconocen. Una piedra o una montaña existen aunque nadie las reconozca. El dinero, la propiedad, el matrimonio o el gobierno, no: existen porque un conjunto de reglas los sostiene y porque se reconocen colectivamente. El filósofo John Searle lo resumió en una fórmula: «X cuenta como Y en el contexto C» [original: «X counts as Y in C»]. Su ejemplo: un trozo de papel cuenta como dinero. Del mismo modo, un territorio y una población cuentan como Estado (John Searle, The Construction of Social Reality (La construcción de la realidad social), 1995; fuente secundaria: Stanford Encyclopedia of Philosophy (Enciclopedia de Filosofía de Stanford), «Social Ontology» (Ontología social))◦. [10.00-10.1 y 10.2]

La ficción jurídica. Desde aquí, la edición llama así a lo que el derecho trata como si fuera real sabiendo que no es un hecho literal: la persona jurídica, que la ley hace (2.1), o la personalidad del propio Estado, cuya Administración «actúa […] con personalidad jurídica única» (2.1). Es lo que 2.1 anunciaba: cómo llega el derecho a tratar como persona a lo que no tiene cuerpo. [glosario 3.6; 10.00-10.3]

La máscara. En latín, persona era ante todo la máscara del actor [original: «A mask, esp. that used by players»] (Lewis y Short, A Latin Dictionary (Diccionario latino), s. v. «persona»)◦. El derecho tomó la palabra para el sujeto de derechos y obligaciones: la personalidad que la ley reconoce al nacer (2.1). A través de ella se relaciona el Estado con el ser humano de carne y hueso, y sobre ella se construyen el contrato, el tributo y la sanción. No es otra persona escondida bajo el nombre propio (anexo E): es el mismo ser humano, visto por el derecho. Tiene una función legítima, porque permite actuar en derecho, heredar, contratar y ser protegido por la ley. Pero, como toda herramienta, tiene dos filos. [20.00-33.1; Lewis y Short leído en Perseus]

Cómo se funda. Un orden jurídico no puede fundarse en un derecho que todavía no existe. Montaigne lo vio en el siglo XVI: «las leyes se mantienen en crédito no porque sean justas, sino porque son leyes. Ese es el fundamento místico de su autoridad; no tienen otro» [original: «Or les loix se maintiennent en credit, non par ce qu’elles sont justes, mais par ce qu’elles sont loix. C’est le fondement mystique de leur authorité ; elles n’en ont poinct d’autre»] (Montaigne, Ensayos III, 13)◦prueba ✔. Pascal lo dijo de la costumbre: «La costumbre hace toda la equidad, por la sola razón de que es recibida: es el fundamento místico de su autoridad. Quien la lleva a su principio, la aniquila» [original: «La coutume fait toute l’équité, par cette seule raison qu’elle est reçue ; c’est le fondement mystique de son autorité. Qui la ramène à son principe, l’anéantit.»] (Pascal, Pensamientos, fr. 294, edición de Brunschvicg)◦prueba ✔.

En 1989, el filósofo Jacques Derrida retomó esa expresión de Montaigne en una conferencia, «Force of Law» (Fuerza de ley). Sostiene que el acto que funda un orden jurídico no puede justificarse por el derecho, porque en ese momento el derecho aún no existe; y que, una vez fundado, se presenta como si siempre hubiera tenido derecho a serlo (fuente secundaria; el título y la fecha, en la Stanford Encyclopedia of Philosophy, «Jacques Derrida»).

[10.00-10.4; Montaigne y Pascal leídos en francés]

El matiz de la propia obra. Esa forma de fundarse no es exclusiva de los Estados que se consideran ilegítimos: es la de cualquier orden jurídico nuevo, incluidos los que después protegieron mejor los derechos, como la revolución inglesa de 1688, la independencia de 1776 o la Declaración de 1789 (6.1). Que el Estado sea en su origen un ente sin cuerpo que se funda a sí mismo no distingue, por sí solo, a un gobierno que cumple su palabra de uno que no la cumple. Lo que los distingue es lo que hacen después: sus frutos (0.5). [10.00-10.5]

Conclusión, lo que arrojan los datos: el Estado y el derecho son hechos que existen porque se reconocen, y la ley trata como persona a lo que no tiene cuerpo: es una ficción jurídica, y la ley la declara. En su origen se funda a sí mismo, como todo orden nuevo, y eso no prueba fraude. La ficción se vuelve maniobra camuflada (5.1) cuando se presenta como un hecho natural; y lo que distingue a un gobierno de otro son sus frutos.

Lectura del autor

Lectura del autor: el poder presenta una doble cara. Proclama el bien común como bandera, pero por sus hechos se le conoce, y los hechos de esta obra —la carga sobre el trabajo (8.4), el dinero creado al prestar que pierde valor (8.1), la hucha vaciada (8.6) y los impuestos anulados que no se devuelven (5.1)— muestran una segunda función que no se proclama: mantener a la persona dentro de un vínculo del que extraer recursos de forma sostenida. No hace falta suponer una conspiración en la sombra: basta la estructura documentada, que se repite en democracia tras democracia. Como el mal sin cuerpo necesita a otros para obrar (4.1), el ente sin cuerpo necesita la ficción jurídica para manifestarse. Y queda una advertencia, no una acusación probada: la fuerza de la gente está en su unión, porque el tirano solo se sostiene mientras los muchos, divididos, lo sostienen sin saberlo (4.1). Todo lo que atomiza esa unión, como la precariedad que obliga a competir por sobrevivir o el desplome de la vida en común que describió la sociología (Robert D. Putnam, Bowling Alone (Jugar a los bolos solo), 2000; fuente secundaria)◦, erosiona lo que haría innecesario al amo. No se afirma un plan para destruir la familia y la amistad. Se afirma que una población atomizada y en supervivencia permanente es más fácil de gobernar por la fuerza disfrazada de bien común. Y la defensa más antigua contra eso es el vínculo real entre personas que se reconocen iguales: una persona es persona a través de otras personas (2.2). Yo soy otro tú. [20.00-33.1 y 33.2; 10.00-10.3]

5.4 La raíz: la presunción en lugar del consentimiento

La idea: todas estas maniobras tienen una raíz común: la presunción ocupa el lugar del consentimiento. Y empieza el día en que se nace. Esa es la piedra que sostiene toda la obra: el pueblo no consintió; nació dentro y lo aceptó sin saberlo.

Donde se tocan las presunciones. Siete de las ya vistas se tocan en un punto:

[00.1-9.1 a 9.9]

Conclusión, lo que arrojan los datos: cada presunción está escrita en una norma o medida en un dato, y todas juegan a favor del sistema. Alguna tiene justificación oficial: sin la presunción de validez ninguna administración podría funcionar, y se puede recurrir. Pero ninguna justifica la asimetría: el Estado se presume válido a sí mismo, mientras el consentimiento del ciudadano, que debería ser el punto de partida, se presume aunque nunca se dio. [00.1-9.10]

La obligación heredada. Antes, lo que no se sostiene. No se dice aquí que el Estado usurpe el estado civil, ni que haya una persona jurídica oculta bajo el nombre propio: la personalidad la da el nacimiento, no el papel (Código Civil, arts. 29 y 30; 2.1), y la idea de una persona oculta bajo el nombre propio no tiene respaldo (anexo E). [20.00-32.1]

Lo que sí es un hecho es otro: la obligación de inscribir nace antes de que el recién nacido pueda tener voluntad alguna sobre ella, y no se puede evitar.

Nadie preguntó. Y nadie podía preguntar: el interesado tenía cero días.

[20.00-32.1 y 32.2; Ley 20/2011 leída en el BOE]

Lo que vio Rousseau. Al fundar el contrato social en el consentimiento, Rousseau se detuvo en este punto: «Aunque cada uno pudiera enajenarse a sí mismo, no puede enajenar a sus hijos: nacen hombres y libres; su libertad les pertenece, y nadie más que ellos tiene derecho a disponer de ella. Antes de que lleguen a la edad de la razón, el padre puede estipular en su nombre condiciones para su conservación y su bienestar, pero no darlos de forma irrevocable y sin condición, porque tal don es contrario a los fines de la naturaleza y excede los derechos de la paternidad» [original: «Quand chacun pourroit s’aliéner lui-même il ne peut aliéner ses enfans ; ils naissent hommes & libres ; leur liberté leur appartient, nul n’a droit d’en disposer qu’eux. Avant qu’ils soient en âge de raison, le pere peut en leur nom stipuler des conditions pour leur conservation, pour leur bien être ; mais non les donner irrévocablement & sans condition ; car un tel don est contraire aux fins de la nature, & passe les droits de la paternité.»] (Rousseau, Del contrato social I, 4, edición de 1762)◦prueba ✔. Lo escribió en 1762, sin pensar en un registro electrónico con plazo de setenta y dos horas.

Lo que vio La Boétie. Dos siglos antes había explicado por qué esto no produce rebeldía, sino conformidad: los hombres que nacen bajo el yugo, y se crían y educan en la servidumbre, «se contentan con vivir como nacieron, y no piensan tener otro bien ni otro derecho que el que encontraron: toman por natural el estado en que nacieron» [original: «se contentent de vivre comme ils sont nés, et ne pensent point avoir autre bien ni autre droit que ce qu’ils ont trouvé, ils prennent pour leur naturel l’état de leur naissance»]. Por eso, «la primera razón de la servidumbre voluntaria es la costumbre» [original: «la première raison de la servitude volontaire, c’est la coutume»] (La Boétie, Discurso de la servidumbre voluntaria, edición de 1922)◦prueba ✔. No la fuerza, sino no haber conocido nunca otra cosa (4.1).

[20.00-32.1 y 32.2; Rousseau y La Boétie leídos en francés]

La pregunta que queda. No es una acusación: es una pregunta que cualquiera puede hacerse sin necesidad de togas. ¿En qué otro vínculo de la vida se ata a una persona de por vida, en setenta y dos horas, sin que pueda estar presente el único interesado? [20.00-32.1]

Conclusión, lo que arrojan los datos: la ley obliga a comunicar cada nacimiento en setenta y dos horas, abre a cada nacido un registro y le asigna un código único e invariable en el tiempo. El interesado no puede consentir: las obligaciones llegan antes que la conciencia. Rousseau ya dijo que nadie puede dar a sus hijos de forma irrevocable; y La Boétie, que quien nace dentro lo toma por natural.

Lectura del autor

Lectura del autor: la presunción que ocupa el lugar del consentimiento hace pasar por verdad lo que nunca se dio, y obliga en nombre de un sí que nadie pronunció, cuando la ley de Dios pide que el sí se diga (Mt 5:37; 5.2). Esto apunta hacia el padre de la mentira (Jn 8:44). «Por sus frutos los conoceréis» (Mt 7:16). [00.1-9.11, con la fórmula de la edición, glosario 9.1; 20.00-32.1]

Lectura del autor: la piedra que sostiene toda la obra.

Lectura del autor: la piedra que sostiene toda la obra. Todo lo que esta obra desmonta descansa en una sola piedra, y el autor quiere que quede dicho como lo más importante. El Estado actúa sobre un montón de presunciones (5.2), presentadas con un formato de cortina de humo, y nadie las había desvelado: la persona lo acepta porque nació dentro y da por supuesto que es así para siempre. El pueblo no consintió nada: nació en un sistema y lo aceptó por ignorancia. Nadie se lo cuestionó, como un pez no se cuestiona qué es el agua. Si tus padres pagan impuestos, aprendes por repetición, sin saberlo, que todo es así (4.4; 5.5); y se ha levantado un laberinto de leyes en el que, para moverte, acabas loco. Por eso, cuando se dice que el poder se sostiene en el consentimiento, el autor responde: no es consentimiento, es ignorancia. La ley presume que todos la conocen, «La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento» (Código Civil, art. 6.1)◦prueba ✔ (5.2, planta 3), y a la vez se sostiene en que nadie la cuestione: la misma vara, mirada desde el otro lado.

Y por eso tampoco basta con negar lo que no se sostiene, ni con salirse del sistema a golpe de afirmaciones sin documento (2.6; anexo E): hay que desmontarlo pieza a pieza, con su fuente, y pedir a cada presunción la piedra que la sostiene: una prueba, una ley superior o un consentimiento dado (11.2, n.º 19). Si algo es verdadero, se sostiene; si no tiene cimientos sólidos donde anclarse, se tambalea. Es la casa sobre la peña: «descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña» (Mt 7:25)◦prueba ✔; y la casa sobre la arena, que «cayó, y fué grande su ruina» (Mt 7:27)◦prueba ·. Lo que se sostiene en roca sólida, la verdad, alinea por repetición con la ley de Dios; lo que se sigue por repetición sin cimiento, esto apunta hacia el padre de la mentira (Jn 8:44; 4.4): nos envilece el alma y nos hace peores personas, porque cuando aceptamos lo inaceptable, nos degrada.

Esa es la piedra. La obra no pide salir del sistema ni desobedecer (0.2): pide la prueba de cada presunción y deja constancia (10.4), porque lo que se sostiene solo en presunciones se disuelve cuando se pide la prueba (5.5). El cargo 3 lo pregunta con todas las letras (11.3), y la cuestión previa 19 dice qué pasa con quien calla (11.2).

[palabras de Kiko, 6-oct-2026, por la noche, al parlamentar el capítulo 11 («tiene que quedar recogido como muy importante»); 04p, fila 38; 03b, A3; «nivel vibratorio» no entra; Mt 7:24-27 en la Reina-Valera 1909 de 06, leído hoy; Código Civil, art. 6.1, ya en 5.2; «no es consentimiento, es ignorancia» es lectura del autor: que quien no votó no consintió es la conclusión de 5.2 y 5.4]

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5.5 Por qué ha durado

La idea: ninguna pieza, por separado, hace caer el edificio; juntas, impiden ver que no se sostiene. Y la costumbre hace el resto.

Hechos:

[00.2-22.1]

Lo que dicen los textos: la costumbre forma. Ya se vio que lo que se repite forma a quien lo hace (4.4), y que la primera razón de la servidumbre voluntaria es la costumbre (5.4). Aristóteles lo aplicó a las leyes: «los legisladores hacen buenos a los ciudadanos acostumbrándolos; esa es la voluntad de todo legislador, y los que no lo hacen bien yerran; y en eso se distingue un buen régimen de uno malo» [original: «οἱ γὰρ νομοθέται τοὺς πολίτας ἐθίζοντες ποιοῦσιν ἀγαθούς, καὶ τὸ μὲν βούλημα παντὸς νομοθέτου τοῦτ᾽ ἐστίν, ὅσοι δὲ μὴ εὖ αὐτὸ ποιοῦσιν ἁμαρτάνουσιν, καὶ διαφέρει τούτῳ πολιτεία πολιτείας ἀγαθὴ φαύλης»] (Aristóteles, Ética a Nicómaco II, 1, 1103b)◦prueba ✔. El verbo de «yerran» es el de errar el blanco (3.2). La costumbre que da la ley forma: para el bien, o para lo contrario. [Aristóteles leído en griego (Perseus); aprobado por Kiko el 5-oct]

Conclusión, lo que arrojan los datos: ninguna de estas piezas, por separado, hace caer el edificio; juntas, impiden que se vea que no se sostiene. La quiebra no se puede declarar, la deuda aplaza el vencimiento, la moneda que pierde valor paga parte de la cuenta, la carga de la prueba recae en quien reclama y las palabras miran al efecto y no a la causa. Por eso ha podido durar más de lo que permitiría la vara que se aplica a cualquier persona o empresa. Y la costumbre lo sostiene: quien nace dentro lo toma por natural. [00.2-22.2]

Lectura del autor

Lectura del autor: ha vivido más de lo que le tocaba porque toma prestado el tiempo de los que vienen, con la deuda, y el de los que ahorraron, con la moneda que pierde valor. Lo que se sostiene solo en presunciones se disuelve cuando se pide la prueba. «Por sus frutos los conoceréis» (Mt 7:16). [00.2-23.1 y 23.2]

Límite honesto de la prueba

Dónde se oye la defensa del Estado

La defensa del Estado frente a este capítulo, y lo que la obra le responde, se oyen en el juicio:

[clasificación de las defensas, aprobada; glosario 8.13]

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Para recordar